Características de los gatos como felinos en la naturaleza

Pocos animales han participado tanto en la historia de la humanidad como los silenciosos y siempre enigmáticos gatos. A través de los tiempos los hemos visto recorrer el paisaje urbano, y en la actualidad cada día es más frecuente verlos integrados en el ambiente doméstico, conservando su característica independencia, pero convertidos en un miembro más de la familia.

felinos en la naturaleza

Sin embargo, aparte de los tópicos, conocemos muy poco en realidad sobre el modo de ser, la conducta y los cuidados que requiere este animal.

¿Qué diferencia hay entre un gato y un tigre?

Los Félidos constituyen la familia más amplia del Orden de los Carnívoros, en la que se incluyen animales que, a pesar de las notables diferencias de tamaño existentes entre algunas especies, forman un grupo bastante homogéneo, y eso significa que, por ejemplo, entre un gato y un tigre no hay diferencias anatómicas y de temperamento sustanciales. Por lo general los felinos machos son más grandes y tienen la cabeza más maciza que las hembras, pero aparte de eso el dimorfismo sexual no es especialmente notorio, salvo en el caso del león, que se distingue de la hembra por su larga melena.

Los Félidos se han instalado en casi todos los medios terrestres, desde los bosques húmedos tropicales hasta los desiertos, a excepción de las tundras desprovistas de árboles y las regiones polares, Faltan también en Australia, en las Antillas, en Madagascar y en Islandia (sin contar, claro está, a los gatos domésticos).

Su alimentación casi exclusivamente carnívora, se compone de vertebrados (de dimensiones variables, desde las de un ratoncito hasta las de un búfalo), moluscos e insectos. La ingestión ocasional de sustancias vegetales no tiene una finalidad nutritiva, sino que sirve para facilitar la eliminación de los pelos amontonados en el estómago o de otras sustancias no digeridas.

La libertad de los gatos

«Me gusta el carácter independiente y casi despectivo del gato (que no se ata a nadie) y la indiferencia con que pasan de los ricos apartamentos a las alcantarillas que lo vieron nacer. El gato vive solo, no necesita a la sociedad. Obedece cuando quiere»

Chateaubriand

Además de magníficos caminantes, los felinos son también velocísimos corredores, muy rápidos en la salida pero poco resistentes en las largas distancias: por eso su técnica de caza consiste en el acecho. Esperan ocultos a la presa o se le acercan silenciosamente para luego abalanzarse sobre ella desde cerca; si ésta huye al primer asalto, la persiguen sólo durante un breve trecho y luego desisten, no pudiendo competir en cuanto a resistencia. La única excepción parcial a este respecto es el guepardo (el más veloz de los animales terrestres), que, siendo capaz de superar los 100km/h a la carrera pero siempre en línea recta ya que no puede zigzaguear como otros animales, aunque se dirige hacia la presa con movimientos cautelosos, no necesita acercarse demasiado a ella para alcanzarla.

¿Son los felinos animales solitarios?

Aparte de los leones, y también quizá de los tigres de la India, que tienen la costumbre de vivir y cazar en pequeños grupos, casi todos los félidos son animales solitarios, y machos y hembras viven y cazan juntos sólo durante el período de apareamiento;:Por lo general, cada felino se adueña de un territorio de caza más o menos amplio, en el que vive desarrollando una actividad depredadora biológicamente esencial: en efecto, los félidos representan en todas partes uno de los elementos estabilizadores más importantes de la economía de la naturaleza, manteniendo dentro de sus justos límites la proporción numérica de las poblaciones herbívoras. Por eso la naturaleza ha dispuesto que estos carnívoros tiendan a vivir aislados, evitando la agrupación en manadas, que harían que su actuación resultase demasiado destructiva y dejase de ser estabilizadora. Desde el punto de vista biológico.[/box]

¿Cómo defienden sus territorios los felinos?

Puesto que la mayor parte de los Félidos viven en soledad, cada individuo tiene su propio territorio de caza, con sus senderos y sus lugares apropiados para el reposo o para las necesidades fisiológicas. Los excrementos son enterrados cuidadosamente porque, de lo contrario, constituirían una señal de alarma que ahuyentaría a las presas. Pero, durante la época del celo, los felinos pueden usar los excrementos, sobre todo la orina, para avisar de su presencia a los individuos del otro sexo: las heces depositadas en las piedras o en las cepas de los árboles y los restos de orina particularmente olorosa constituyen auténticos anuncios «matrimoniales». También pueden hacer marcas con las garras en la corteza de los árboles.

El territorio individual del macho suele ser más extenso que el de la hembra, y a veces se superpone a él. No obstante, por lo general los animales evitan encontrarse, aparte, claro está, de la época del celo. La zona que rodea el lugar principal de reposo, o aquella en que las hembras construyen su cubil para parir, suele ser defendida con más ahínco que las otras partes del territorio.

Felinos en su época de celo

Durante la época del celo esa defensa da lugar habitualmente a encarnizados duelos entre los machos, a los que la hembra, si está presente, asiste con aparente desinterés. Normalmente, el macho vencedor se aleja del vencido, y a veces sucede que la hembra se une a este último, marchándose antes del regreso del vencedor y sin unirse por tanto con el macho que ha demostrado ser superior físicamente, comportamiento éste que contrasta con la finalidad selectiva de estas disputas amorosas.

Los felinos salvajes se reproducen generalmente una sola vez al año (a diferencia de los domésticos, que pueden efectuar incluso tres ciclos reproductivos), pariendo por término medio entre dos y cuatro cachorros por camada (las leonas dan a luz hasta cinco cachorros).

Es de destacar el hecho de que en los grandes felinos los cachorros permanecen junto a la madre al menos durante un año y medio, y por eso la hembra es fecundada como máximo una vez cada dos años; pero se dan casos en que transcurren hasta tres o cuatro años entre dos partos.

En muchas especies, el macho abandona a la hembra después del apareamiento; son excepción sobre todo los leones y los guepardos (así como diversos felinos en estado doméstico). Los jóvenes, una vez alcanzada la edad adulta, se alejan de la madre espontáneamente o son abandonados o expulsados por ésta.

Los felinos son hábiles trepadores (excepto las especies más grandes) y ágiles saltadores, así como, en caso de necesidad, diestros nadadores, aunque por lo general no parece gustarles demasiado el contacto con el agua.

Características de los gatos y felinos en general

La Familia de los Félidos se divide en tres Subfamilias: la ya extinguida de los Nimravinos, la de los Acinoninos, que comprende sólo al guepardo, y la de los Felinos, que abarca a todos los demás félidos.

Ver tabla de la clasificación de los félidos

La familia de los Félidos, que tiene la siguiente división taxonómica, pertenece a la clase de los mamíferos, a la subclase de los terios, al orden de los carnívoros y al suborden de los Fisípedos.

clasificación de los félidosLa Subfamilia de los Felinos se divide a su vez en dos Tribus: los Felinos (que, con idéntica denominación a la Subfamilia, comprende las especies más pequeñas, capaces de ronronear pero no de rugir) y los Panterinos (o grandes félidos, capaces de rugir, con la sola excepción del Irbis, que por algunos rasgos puede considerarse como un grado intermedio entre Felinos y Panterinos).

Los gatos salvajes, que constituyen las especies más próximas al gato doméstico, viven tanto en bosques y selvas, donde llevan una vida predominantemente arborícola, como en zonas de escasa vegetación. Hay gatos salvajes de hábitos nocturnos y otros que actúan principalmente de día, del mismo modo que determinadas especies se nutren principalmente de roedores y otras cazan distintos tipos de vertebrados.

¿Son los felinos animales crueles y peligrosos?

Hay quien acusa a los gatos de crueldad porque suelen «jugar con el ratón» y con otras presas. En realidad esta tendencia se debe, sobre todo en los individuos jóvenes, a la necesidad de adiestrarse y de ejercitar los movimientos de captura. A los carnívoros, de hecho, la naturaleza no les ofrece alimento espontáneamente, como sucede con los herbívoros, los frugívoros y los omnívoros, que, para saciar el estímulo del hambre, no tienen más que recoger los frutos de la tierra. Para los carnívoros la obtención del alimento, y por ende la posibilidad de continuar viviendo, es una lucha cotidiana, ligada a sus aptitudes físicas.

Los carnívoros que, a causa de la edad o de algún accidente, ya no pueden capturar otros animales están destinados a perecer. Adquirir y mantener la destreza de movimientos necesaria para capturar presas representa por tanto un don esencial que puede dar lugar a comportamientos que al hombre, que no conoce sus motivaciones, le parecen inútilmente crueles.

Los felinos, y otros depredadores, son acusados de ferocidad sanguinaria también por el hecho de que a veces matan más animales de los que necesitan para vivir. Esto sucede cuando el depredador consigue penetrar en un recinto en el que se guardan animales domésticos (un establo, un gallinero, etc.), dándose así una situación que al hombre le parece antinatural.

En la naturaleza el depredador agrede a una sola presa o, si ataca a una manada, solamente puede atrapar a un ejemplar porque todos los demás tienen tiempo de escapar. Esto no sucede en aquellos lugares en los que el hombre ha aprisionado a sus animales domésticos.

En estos casos se verifica en el animal un comportamiento que viene determinado por precisos instintos naturales, y que parece cruelmente sanguinario sólo porque el hombre ha creado una situación artificial que no se da en la naturaleza.[/box]

En los gatos domésticos se puede notar una permanencia de algunos hábitos propios de los felinos salvajes, aunque también se puede verificar una diferenciación casi completa en el tipo de comportamiento. Activamente perseguidos por el hombre, los felinos salvajes son cada vez más escasos, y algunas especies se encuentran ya como animales en peligro de extinción. Desgraciadamente, este descenso de la población felina tiene unas consecuencias cada vez más negativas sobre el equilibrio biológico ambiental.

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Si eres de los que no quieren leer todo este artículo de invito a que ves el video completo, la verdad es que está muy interesante y es una pena que por no leerlo te lo pierdas ,así que aquí va el video y espero que te guste.

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Me llamo Félix García y soy un fiel amante de todos los animales y por eso he creado este sitio para facilitar la información para muchos que como yo le gusta todo lo relacionado con este fascinante mundo que es el de los animales. Tambien soy el creador de Cable de redes.

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